
“Nosotros compartimos una planeta, una pequeña manchita azul en el espacio. Como personas, como países, como una especie: nos hundimos o nadamos juntos.” concluyó el Secretario General de
Esta declaración desafortunadamente ignora los intereses de clase diferentes y la forma en la que la competencia capitalista funciona.
Enfrentados con la posibilidad de crisis inimaginables para el planeta dentro de las próximas décadas, aún los dirigentes capitalistas estarán compelidos a actuar o por lo menos reaccionar ante la crisis climática. Incluso el Banco Mundial ha definido la crisis climática como “mucho más seria y prolongada” que todas las crisis financieras, a pesar del que mucho menos tiempo y recursos hasta ahora han sido invertidos para resolverla.
Desafortunadamente, sus formas de reaccionar terminarán siendo demasiada pocas, tardes y, aún peor, directamente contra-productivas desde el punto de vista del planeta y los intereses al largo plazo de la humanidad, especialmente con respecto a los trabajadores y las masas pobres. Esto será la situación a pesar de todas las declaraciones hipócritas a cerca de la necesidad de lograr un desarrollo sostenible y justo.
Los cuatro asuntos claves en Copenhague fueron:
1) ¿Que porción de la emisión de los gases invernaderos están dispuestos a reducir los países industrializados?
2) ¿Cuánto del crecimiento de las emisiones están dispuesto a limitar los países grandes en desarrollo como China, India y Brasil?
3) ¿Cómo se financiará la ayuda que necesitan los países subdesarrollados para reducir sus emisiones y adaptarse a los impactos de los cambios climáticos?
4) ¿Cómo se va a manejar el dinero?
Las esperanzas de una cumbre exitosa en Copenhague fueron disminuidas debido a la falta de progreso hasta ahora a pesar de todas las reuniones preparatorias.
1) El único “progreso” en la reunión de
El COP15 acordó la meta de 2º C, a pesar de las objeciones de algunos científicos que dicen que esto ahora es insuficiente, apoyado por la propuesta de una meta de 1,5 º hecho por
Además, no hay unidad con respeto a las metas parciales que esto requerirá. Mientras
Los republicanos igual que los demócratas en el Congreso estadounidense siguen bajo una presión fuerte de los empresarios grandes de los EEUU.
De acuerdo con
Las acciones de los políticos estadounidenses bajo la presión de las grandes empresas subrayan como el sistema capitalista está obstaculizando la lucha para bajar las emisiones. No sólo porque la economía capitalista está basada en la ganancia, sino también debido a la competencia agudizada entre las empresas y los intereses nacionales.
2) El presidente chino, Hu Jintao, hasta ahora sólo ha prometido reducir la llamada intensidad del carbón por un “margen notable”, es decir, como una porción del crecimiento económico antes del 2020 en comparación a los niveles del 2005. Pero los dirigentes de China, que el año pasado superó los EEUU como el mayor emisor de los gases invernaderos aunque sólo tiene un quinto de las emisiones per capita en comparación a los EEUU, igual que los dirigentes de India (ahora el cuarto emisor del mundo pero con sólo 5% de las emisiones de los EEUU per cápita), hasta ahora niegan a comprometerse a cualquier reducción.
La posición de China e India difícilmente cambiarán sin un acuerdo generoso en el cual los países capitalistas desarrollados reconozcan su deuda histórica y se comprometan a compartir su mejor conocimiento tecnológico al mismo tiempo de proveer un apoyo financiero sustancial de cientos de miles de millones anualmente, con la intención de aumentar la eficiencia energética de los países en desarrollo y adaptarse a las condiciones climáticas más extremas.
Hay divisiones muy fuertes entre el norte y el sur en cuanto al tamaño del apoyo tanto como los métodos que se debe implementar, cuanto cada país debe contribuir y como debe ser manejado y supervisado el dinero.
De acuerdo con el principal oficial climático de
Mientras
3) Las propuestas nuevas de
Cuando el modelo inicialmente fue introducido por
Incluso el intento más reciente de
A pesar de esto, se ha puesto la base para una nueva industria financiera para los especuladores de los derechos de emitir el carbón e incluso un intercambio de derivados que se base sobre la garantía de poder comprar los derechos de emitir el carbón a un precio definido en el futuro. Un quinto de los derechos extras de emitir el carbón que las empresas europeas o los especuladores del carbón compran, de acuerdo con las normas europeas, puede ser adquirido por comprar el derecho de no hacer nada, por compensar o reemplazar su propia inacción con un proyecto más barato y, en teoría, que ahorra energía en un país subdesarrollado. Esto se hace a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio (CDM) que fue creado por el Protocolo de Kioto.
La mitad de estos intercambios por el CDM hasta ahora ha sido realizada por China e India. No es sorprendente que este intercambio huele a corrupción, y es, en realidad, casi imposible de controlar y valorar. Una fuente de
Cuantos de los proyectos de eficiencia energética hubieran sido realizados en cualquier caso, es imposible de saber. Uno de los jefes de la empresa energética gigante, EDF, avisa que el “tapar y intercambiar” con los créditos de carbón creará otra crisis “sub-prime”.
Hasta ahora este intercambio con las compensaciones del CDM han sido realizados como proyectos pequeños, plantaciones de árboles por ejemplo, y normalmente mal manejados, mientras que los proyectos más costosos para los países capitalistas desarrollados y con efectos más beneficios para el medioambiente están reemplazados. En esta etapa es difícil saber exactamente como será un acuerdo después de Copenhague. Pero un acuerdo global basado en el “tapar e intercambiar” a un nivel grande sin duda será un sabotaje contra-productivo en la lucha en contra del cambio climático y para lograr un desarrollo sostenible.
Los gobiernos de China, India, Brasil y otros países en desarrollo niegan comprometerse con metas que en sus puntos de vista dañarán su derecho al desarrollo económico, mientras que es posible que la mayoría en el Congreso estadounidense insistirá que estos países se incorporen para proteger los EEUU de una perdida del “poder competitivo” como una precondición para su propia participación.
No sólo los pueblos indígenas pero también el INTERPOL está avisando de las consecuencias de una propuesta de
“La alarma está sonando. Básicamente es imposible vigilar. La potencial de corrupción es enorme y no ha sido tomado en cuenta por quienes lo han establecido. Los que luchan en contra del crimen organizado están viendo el mercado naciente del carbón de los bosques. Informarán al banco que los esquemas REDD están muy expuestos al abuso”, dijo Peter Younger, especialista de los crímenes medioambientales del INTERPOL y el autor de un nuevo informe para el Banco Mundial sobre el selvicultura ilegal.
Ni los EEUU ni los estados de
0 comentarios to 5.- COP 15