El Fracaso Inminente del Capitalismo ante la Crisis Medioambiental y la Alternativa Socialista: Introducción

Posted by SOCIALISMO REVOLUCIONARIO On martes, 20 de abril de 2010 2 comentarios

Rättvisepartiet Socialisterna

Comité por una Internacional de Trabajadores, CIT, en Suecia


“Es un hecho que el planeta está cambiando más rápido que lo que incluso los pesimistas esperaban: las capas polares están disminuyendo, zonas áridas se están expandiendo, con una velocidad aterradora.”

“Y de acuerdo con varios estudios recientes, una catástrofe — un aumento de la temperatura tan grande que casi no lo podemos imaginar — ya no puede ser considerada una mera posibilidad. Al contrario, es el resultado más probable si continuamos en el camino actual.”


Paul Krugman, ganador del Premio Nobel de economía 2008, en el artículo Traicionando el Planeta, del New York Times, 20 Junio 2009.


Preparándose para la Cumbre Climática en Copenhague, la llamada COP15, varios gobiernos de la Unión Europea (UE) lanzaron al mundo una petición para un nuevo acuerdo climático con la meta de limitar el incremento de la temperatura global a 2 grados centígrados antes del 2050, en comparación a la temperatura de 1990. Esta iniciativa es una estratagema barata de marketing ante el fiasco inminente de la Cumbre Climática de Copenhague con la intención de propagar el mito de que la UE es una fuerza principal en la búsqueda de una solución verdadera ante la amenaza climática.


Ninguna de las reuniones importantes recientes donde el tema climático ha sido discutido por las elites dominantes del mundo, en las cumbres como el G8, la conferencia climática de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York o el G20, ha producido algún progreso real, aparte de las palabras vacías de los EEUU, Japón y Canadá acerca de los 2º C—una meta que, más y más, está considerada insuficiente por muchos científicos y al mismo tiempo es cada vez más difícil de lograr.


Ya se está observando que los océanos se están calentando con más velocidad debido al derretimiento de los glaciares árticos y el aumento de la emisión del gas metano del hielo que se está fundiendo rápidamente. Los investigadores avisan que un incremento de un 1º C podría terminar con la meta de la Unión Europea (UE) de disminuir las emisiones del dióxido de carbón por 92 millones de toneladas por año.


El discurso de Barack Obama en la conferencia climática de la ONU en Nueva York cuando declaró que los EEUU está “determinados a tomar acciones” suena tan superficial como sus promesas poco sinceras garantizando la salud médico universal o la promesa del presidente chino, Hu Jintao, de reducir la emisiones de dióxido de carbón “de manera significativa en relación al porcentaje del crecimiento económico”. Incluso el periódico norteamericano conservador, el Wall Street Journal, comentó que las reuniones terminaron sin avance alguno porque “las bases industriales domésticas (de los dos presidentes) no quieren, especialmente durante una recesión, sacrificar su competitividad global por la causa del medioambiente.”


Esto pone la culpabilidad en su lugar, en el capitalismo como un sistema económico, en las empresas grandes y sus grupos de presión. Los representantes de los EEUU ya han aprobado la meta Waxman-Markey de una reducción de 17% de las emisiones antes del 2020, pero no en comparación a los niveles del 1990 como establece el Protocolo de Kioto y las metas de la UE sino en comparación a los niveles del 2005.


En comparación al año 1990, esto es una reducción de las emisiones de solo 3%. El ministro sueco del medioambiente, Andreas Carlgren, que fue forzado a admitir que las preparaciones para Copenhague se han estancado, aseguró que la UE no solo tiene las propuestas más ambiciosas para su propia reducción de emisiones pero también las propuestas más ambiciosas para mitigar las emisiones y adaptar al cambio climático en los países subdesarrollados.


Nada de esto es verdad y sus propuestas ni siquiera se acercan a lo que está requerido. De hecho, los investigadores del clima a nivel mundial están todos de acuerdo de que las emisiones probablemente habían sido subestimadas cuando hicieron el diagnóstico para el Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) que exigió un corte de las emisiones de 25-40% antes del año 2020.

China, India y otros “países en desarrollo” en el llamado G77 están proponiendo demandas aún más altas para los países desarrollados, demandas que la UE hasta ahora ha estado dispuesta a aceptar, con respecto al financiamiento de la mitigación climática, la adaptación de los países subdesarrollados y las demandas para la transferencia de tecnología que podrían aumentar las medidas de eficiencia energética en estos países. Mientras que un informe de la ONU declara que se requieren varios cientos de billones de dólares cada año, la Comisión de la Unión Europea hasta ahora ha propuesto que la UE entera pague entre 2 a 15 billones de euros cada año.


La organización de asistencia Oxfam correctamente llamó la caracterización de Carlgren de la UE como un “dirigente” en el frente climático de un “escándalo” considerando la falta de disponibilidad de compensar a los países subdesarrollados para la “deuda histórica” que tiene los países industrializados por las emisiones globales. Además, numerosos estados de la UE tienen planes de restar su porción del dinero de la asistencia extranjera que ya está en sus presupuestos para financiar (insuficientemente) la mitigación climática y adaptación de los llamados países en desarrollo.


Ahora lo más probable es que el IPCC será forzado a admitir que en 2007 subestimaron de manera enorme las emisiones de los gases invernaderos y el efecto que tiene como una causa de los mecanismos en la naturaleza que aceleran el calentamiento global. Esto es particularmente aplicable en cuanto al efecto acelerador que ocurre con el derretimiento del permafrost que emite el gas metano de la tundra y los suelos del mar ártico, y la incapacidad en acenso de las selvas tropicales y los océanos de absorber más dióxido de carbón.


El presidente del IPCC, Dr. R. Pachauri, en un discurso en septiembre ante la conferencia climática de la ONU, también avisó que la tasa en aumento de las emisiones durante la última década amenaza a llevar el calentamiento global al nivel superior del intervalo del 1,1 al 6,4º C que fue previsto en 2007 antes del fin del siglo XXI si no hay cambios, e incluso más allá de 7º C si el incremento que ya ha ocurrido es tomado en cuenta. Por eso, concluyó que las emisiones totales de las gases invernaderos tienen que empezar a bajar antes del “2015 a más tardar, es decir dentro de 6 años” si el aumento de la temperatura puede ser limitado a solo 2-2,4º C.


Estos hechos ya han causado la Alianza de Naciones Islas Pequeñas, que ya son duramente afectadas hoy en día, a proponer una meta mucho más amplio que la propuesta de la UE, de 45% antes del 2020. Muchas de las organizaciones medioambientales en el mundo ahora están exigiendo, ante el COP15, que los países desarrollados industrializados bajen sus emisiones por lo menos 40% antes del año 2020.



2º C no es suficiente para evitar impactos catastróficos


La mayoría de los dirigentes mundiales se han acordado de la meta de 2º C, no porque es deseable, sino porque las metas más ambiciosas han sido descartadas, como política y económicamente imposibles.

El nuevo Informe del Desarrollo Mundial del 2010: Desarrollo y el Cambio Climático del Banco Mundial, que fue publicado antes del COP15, avisó de un incremento de 5º C en la temperatura en este siglo si no se cambian las tendencias actuales. De acuerdo con el Banco Mundial, incluso un aumento de 2º C significará inevitablemente un cambio hacia condiciones climáticas globales más turbulentas y eventos climáticos intensos y extremos.


Entre 100 a 400 millones de personas más correrían el riesgo de hambruna, mientras 1-2 mil millones de personas más no tendrían bastante agua para el consumo, la higiene y la producción de alimentos. Además, 75-80% del costo total afectaría a los más pobres y vulnerables en los países subdesarrollados. Simultáneamente, el aumento del volumen oceánico con un calentamiento de 2º C significaría una subida del nivel del mar de entre 0,4 y 1,4 metros.


Junto con el derretimiento del hielo y nieve de las áreas terrestres de la Antártica, Groenlandia y los glaciares, esto inundaría numerosas naciones islas pequeñas en el Caribe tanto como las islas en el Pacífico Sur y las Maldivas. Oxfam estima que el aumento de las temperaturas políticamente aceptable de 2º C significaría un futuro devastador para 660 millones de personas, mientras 375 millones pueden esperar estar afectadas por catástrofes climáticos incluso antes del 2015. Dentro de 30 años, 200 millones de personas cada año podrían ser forzados a trasladarse debido a la hambruna, el daño medioambiental y las perdidas de terreno.

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